

«Como diseñador de iluminación, es necesario que sientas ese espacio en tu mente, para experimentarlo antes de construirlo. De esa manera, sabes cómo reaccionará la gente a la iluminación».

Creo que uno de los mayores retos del diseño de iluminación no es una cuestión puramente cuantitativa, sino también cualitativa; puedes diseñar una oficina que evoque una sensación de hogar y un hogar en el que te sientas como en un museo simplemente cambiando la iluminación.


Me parece que el trabajo en equipo y la colaboración es la parte más importante del oficio del diseñador. Nosotros trabajamos con el arquitecto, los contratistas y el cliente, todos juntos, para alcanzar un objetivo común. Y no trabajamos aislados los unos de los otros, colaboramos con los arquitectos para estudiar los materiales y las formas y así averiguar cómo afectan a la iluminación y cómo esta afecta a esos elementos del espacio.


Una de las mayores ventajas que observamos en The Running Magnet es la posibilidad de reconfigurar los espacios. Puedes añadir proyectores a las franjas, puedes cambiar lo que en principio es un espacio con una iluminación ambiental en un entorno adusto y dramático con proyectores sobre las mesas o las obras de arte.



La luminaria que más me gusta y que uso con más frecuencia es la Glo-Ball, me encanta su sencillez y cómo su forma encaja en tantos espacios tan diferentes, desde tradicionales a contemporáneos. Me parece que tiene un diseño moderno excepcional y es preciosa.