




Creo que el uso de la iluminación puede resultar mágico en un lugar por cómo realza los objetos. Permite insuflar vida a cada elemento y darles dinamismo. Añade otra dimensión.

Es imposible utilizar la misma luz en el mismo día. Es cierto que nos pasamos la mayor parte del tiempo proyectando luz y en gran parte equilibrándola, y esto es algo sumamente importante para mí al trabajar en un proyecto, puesto que utilizo muchos materiales distintos, y si los materiales no son los adecuados y el uso de la luz está mal, la atmósfera podría ser terrible, así que es innegable que el uso de una buena luz cambia por completo un proyecto.





Creo que en el proyecto de un restaurante hay tres consideraciones básicas que tener en cuenta: el primer elemento es la atmósfera; una atmósfera bonita favorece a la gente y hace que se vean bien, que sientan que entran en una dimensión de quietud con una atmósfera propia y diferente.

Mis fuentes de inspiración están en todo lo que me rodea, suelo mezclar muchas cosas y me inspiro en mis viajes, que son frecuentes, y en mi propia curiosidad, pues siempre ando comprando libros, averiguando cosas, leyendo revistas y visitando exposiciones, así que es un proceso de investigación interminable, además de de artesanía.



