


¿Cómo asume las distintas expectativas a la hora de iluminar distintos tipos de entornos?
Cuando me encargo del diseño de la iluminación de distintos entornos, siempre pienso en el pasado del lugar, en su historia, en utilizar las formas de la arquitectura, y también en las personas que utilizarán ese espacio. Mi lema es utilizar una especie de relato conforme a cada historia básica que subyace en el emplazamiento del proyecto.




¿Está cambiando la tecnología la manera en la que usted aborda el diseño de iluminación del mismo modo que cambió en el último año? ¿Cómo?
Al concebir un diseño de iluminación, pensamos en cómo es el ambiente luminoso más adecuado y más bello que puede encajar en ese proyecto.
Lo primero que hago es cerrar los ojos e imaginar el mejor ambiente de iluminación para ese lugar. Después, sueño cómo sería el efecto luminoso ideal y, entonces, regreso al mundo real, pongo los pies en la tierra y observo qué luminaria, qué tecnología, qué sistema de control puede hacer realidad lo que he soñado. Finalmente, se hace realidad, a veces, gracias a las nuevas tecnologías, porque no cabe duda de que las nuevas tecnologías nos ayudan a materializar cosas más complejas o cosas que nunca habríamos podido hacer antes, o que nunca habríamos pensado antes.
Siempre resulta interesante este «tira y afloja» entre la tecnología y la expresión artística, así que es así como nosotros, los diseñadores de iluminación, intentamos evolucionar. Es como tener dos ruedas en tu vehículo, la rueda artística y la rueda técnica, y con ellas, avanzas.
«Lo primero que hago es cerrar los ojos e imaginar el mejor ambiente de iluminación para ese lugar».

Cuando configura un proyecto para marcas de lujo, ¿su proceso tiene necesidades específicas que no tienen los de otras marcas?
Las marcas de lujo tienen requisitos muy específicos en cuanto a la calidad de la luz y también a la apariencia estética de las luminarias, así que es muy difícil satisfacerlos. En lo que se refiere a la calidad, porque a veces para una calidad de luz determinada necesitamos una luminaria muy grande, pero ellos la quieren lo más pequeña posible, lo más discreta posible, escondida, casi invisible.
Estamos concibiendo casi una iluminación de escenografía; la luz no debe verse en la tienda, pero tiene que destacar los productos como se destaca a los actores sobre el escenario. Obviamente, en espacios arquitectónicos, no siempre es posible, por eso es algo en lo que tenemos que poner mucho cuidado en cada proyecto concreto y hablar con el arquitecto y los creadores, por eso necesitamos una colaboración estrecha con nuestros colaboradores, como los arquitectos.

¿Cómo aprovecha las características tecnológicas de Flos y su deseo por empoderar a las emociones humanas a través de la luz?
Lo que me gusta de los productos de Flos es el equilibrio sumamente sofisticado entre la tecnología y la estética. Son muy fáciles de incorporar porque la luminaria tiene un diseño bonito pero no es una luminaria exclusivamente enfocada al diseño. Es fantástico tener este buen equilibrio, creo que es por lo que me gusta Flos, porque puede aplicarse en muchas ocasiones y en muchas circunstancias. También está la flexibilidad: en lo que se refiere a los acabados y colores, me gustan mucho las texturas de las luminarias Flos porque te llaman a tocarlas, en ocasiones incluso tienen una cualidad táctil y un poco emotiva cuando percibes la suavidad extrema de una superficie bonita, o cuando tocas algo que parece más bien mecánico, pero siempre hay algo muy humano en el diseño de los productos de Flos.